viernes, 6 de agosto de 2021

UNIDOS EN CUERPO Y ALMA

Ya están los abuelos juntos. La Paca y el Lorenzo. Un amor eterno. Me resuenan en la cabeza sus chascarrillos, sus trabalenguas, sus adivinanzas. Aún lo huelo, aún siento sus besos apretados de hace tan sólo 2 semanas. Me resuenan sus te quieros, y me resuena el amor.... y con el amor me quedo. No quiero que me invada la pena honda, pues sé que juntos estáis en un lugar maravilloso, y que juntos sostenéis en brazos a mi hija, mi preciosa Lucía eterna, que estaréis disfrutando ya que yo no puedo. Quiero pensar que la muerte física, no es la muerte real, sino el volver a casa, a ese lugar de paz, amor, dónde hemos de residir todos en armonía y felicidad eterna. Este tránsito terrenal, que a veces duele tanto que no puedes ni respirar, también nos aporta el crecimiento, la felicidad, los momentos que quedan para siempre grabados a fuego en el alma. Tantos momentos he vivido contigo abuelito, contigo abuelita. Tanto amor te has llevado con 100 años cargados de vivencias. Que tu alma ha de lucir pura y en armonía, pues no había mejor persona que tú. Todos alaban tu generosidad, tus consejos, tu fuerza, tu diplomacia. Créeme cuando te digo, que tu huella ha quedado siempre en mí, en mi hija, y todos los que te queremos. Ahora, en calma pienso en vosotros desde el amor inmenso... aunque vuestra ausencia me duela ahora tanto, que si, me cueste respirar. Cuidar de mi hija en el cielo, y cuidar de nosotros... mostrando la luz que pueda faltarnos en momentos flacos. Os quiero... eternamente. Os recordaré por el resto de mi vida, cada día. Ahora abuelito, disfruta de la levedad y de la libertad y de la compañía de la Paca y todos los tuyos. De la paz de no estar sufriendo en tu cuerpo de 100 años. Hasta el infinito... y más allá.

domingo, 23 de agosto de 2020

DESDE EL ARCOIRIS. Cuento para familias en duelo.

 

Mi tesoro eterno

 El tiempo sigue pasando, como caen las hojas en otoño de los árboles, siento que mi árbol va perdiendo hojas y con ellas vuelan los recuerdos, las añoranzas, y me invade la melancolía. A veces pierdo la cuenta de los años que han pasado desde que te fuistes. Pero como olvidar el 12 de Diciembre de 2011. 8 años y medio, y me parece a veces como si fuera ayer. La necesidad de darle todo a tu hermana, a Irene, su energía, su alegría, sus ganas de experimentarlo todo, de darlo todo y exprimirlo, hace a veces que no me pare como lo hago ahora, a dedicarte un tiempo para tí, mi tesoro eterno. Estás, de otras mil maneras en mí y en mi vida, y aunque tu recuerdo no ha dejado de doler, tu huella de amor está en todas partes y especialmente en Irene, a la que miro y me pregunto a veces, como serías tú con su edad o con 8 años y medio, ahora. Y el reflejo de sus ojos, su profundidad, me llevan a entender que de algún modo estás en ella, y que ella y tú, con vuestra misión me habéis cambiado la vida por completo. Lucía, mi tesoro, espero que desde dónde estés nos sigas iluminando y cuidando con tu poder celestial. En estos momentos históricos con la Pandemia mundial que estamos viviendo, te pido que cuides de tu hermana y su entorno más que nunca, jamás hubiera imaginado en la vida, poder vivir lo que estamos viviendo ahora. Miras el mundo con los ojos del miedo, cuando ya no puedes identificar las sonrisas de los demás porque tenemos que protegernos con mascarillas, cuando miras alrededor y ves el peligro en todas partes, y valoras con más fuerza todo lo que antes no le veías tanto valor. Y por supuesto, tengo un miedo muy profundo por Irene, porque pueda pasarle algo. 

Mi tesoro eterno, siempre, siempre pienso en tí. Con amor eterno, hasta el infinito y más allá. 

miércoles, 25 de julio de 2018

Hola, amor...

Hola cielo mío... hace mucho tiempo que no escribo en el blog.

 Supongo que se me empezó a hacer difícil, supongo que no me sentía con más fuerzas. Pero cuánto me ayudo escribir en este rinconcito para tí...
Casi 7 años han pasado... y siento vértigo.

Y no hay día que no me acuerde de tí, y no hay día que no se escuche tu nombre en esta casa.

Ahora recibo dibujos con arcoiris de tu hermana, y en ellos, siempre en lo alto, estás tú. Irene te tiene tan presente en tu vida, que a veces me pregunto si hice bien en hablarle de tí, porque sufre. A veces con lo sentida que es llora añorando a su hermana que nunca ha conocido y a la que tanto necesita, tanto como nosotros. Y con 5 años, me pregunto si es normal. Si hice bien en hablarle tanto de tí, si le habré causado daño.



Lo que sí sé es que yo necesitaba hacerte presente en nuestras vidas, en su vida, y así ha sido siempre, mi pequeña del alma, cuánto duele no tenerte, cuánto duele imaginar como serías ahora con casi 7 años, cuánto nos hemos perdido y cuánto nos has regalado tú enviando a tu hermana con nosotros.

La enseñanza que siempre explico a otras madres y a otros padres que pierden a sus hijos/as, es que yo he sentido como tú tenías una misión tan grande, tan importante y tan valiente... tan generosa como sacrificar tu vida para entregar la de tu hermana y que ella viva, y te mantenga viva para siempre.

Porque nuestro amor es eterno... porque te amaré siempre... hasta el infinito... y más allá.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Tus recuerdos son cada día más dulces

Comienzo esta entrada con la canción de Serrat de Lucía, sonando de fondo, sus letras acarician mi alma y me llevan hasta tí en el día de tu santo, hija mía.
Ayer que fué tu aniversario, pasé un día agridulce, intentando sonreir pero muy triste. No puedo remediarlo. Espero que el farolillo de luz que te mandamos anoche te hiciera mucha ilusión, y lo celebraras con tus amiguitos en el cielo.
 Ya me conoces, ya sabes que estos días son para mí muy duros.
Y hoy tu santo. Que casualidades en aquella semana trágica, que siempre me harán tener esta tristeza en estas fechas.
Mi bollito, siempre pienso en tí, siempre te tengo presente, pero estos días aún más.
Te amo, te amo, te amaré por siempre. Dame fuerzas para no hundirme.
Tu hermana me necesita alegre y feliz, como siempre.

viernes, 4 de diciembre de 2015

CARICIAS AL CIELO

Caricias al cielo ha nacido por tí. Y por David, tu amiguito de juegos celestiales.
Su mamá Vanessa y yo, por fin hicimos realidad el anhelo de fundar un grupo de apoyo en Jaén para papás y mamás que también perdieron a sus bebés como nosotros.
Se que habéis movido los hilos vosotros. Sé que tu me has inspirado en cada paso, en cada detalle, en cada momento de mi vida sin tí, para finalmente poder ayudar a otras mamás y papás.
Hemos hecho algunas cosas, tú lo sabes porque una tarde el 31 de Octubre, reunimos a mucha gente en Jaén y soltamos globitos para que os llegaran al cielo. Imagino, que ahora tendrás muchos más amiguitos contigo, y que juntos todos, nos ayudéis a seguir sin vosotros, dándonos la luz que siempre nos dáis.



Y por fin, hemos conseguido realizar la primera reunión con algunas mamás, y ese ratito de compartir sentimientos, dolor y lágrimas nos sanaron mucho. Parecía mentira que hubiésemos logrado tanto.
Hemos contactado con el hospital, hemos compartido información, estamos en las redes sociales, y ya tenemos nuestro blog. Es mucho trabajo para dos mamás muy ocupadas, pero haciendo lo que podemos, con mucho amor, nos sentimos satisfechas y plenas.
Gracias mi vida, por guiarme en el camino y llevarme hasta aquí.
Espero que te sientas orgullosa de tu mami.
Te quiero hoy y siempre, bollito.

La pre-navidad

Llegan estas fechas de nuevo como alfileres agrediendo mi alma.
Aunque no te escriba a menudo, en mi día a día, siempre estás tú.
En cada acto, en cada añoranza, en cada cosa bella que vivimos con tu hermana, y que sin embargo no la puedes vivir tu.
Podrán pasar 100 años, pero tú, Lucía siempre arderás como una llama viva en mi corazón.
Mi pensamiento te hace vivir muy cerca de nosotras, y con un orgullo profundo sonrío melancólicamente cuando Irene señala cualquier imagen tuya que ve por la casa, diciendo "Mira mamá, Lucía... está en el cielo y tiene alas".
Aprendí a vivir sin tí, a seguir mi camino sin tu presencia física, a volver a ser feliz cuando llegó tu hermana, y a volver a reir a carcajadas cuando creía que jamás podría volver a hacerlo.
Pero aprendí, que tu vivías conmigo de otras mil formas distintas, y cuando te necesitaba cerraba los ojos fuerte, abrazaba mi vientre y rememoraba los momentos que viví contigo.
 Aprendí a aceptar que no estabas y que no estarías conmigo nunca, y que tenía que seguir mi camino sin más lágrimas, sin hacerme daño rememorando una y otra vez nuestro trágico amor truncado en la tierra.

Pero aunque aprendí todo eso, cuando llegan estas fechas, me duele mucho, me duele el alma.  Así que cada año, a las puertas de la Navidad, esas fechas tan maravillosas para otros, para mí se me empañe el alma un poquito llena de lágrimas porque vuelve a pasar un año más que te fuistes. Me afecta mucho, pero saco mi máscara.
Y no me queda más remedio, que seguir, que hacer como si no me afectase tanto porque Irene me necesita. Y es más consciente del significado de las cosas. Y ella necesita que su mamá la haga feliz también y le muestre la mágia de estas fechas que por desgracia yo ya perdí. Y yo sé que es exactamente lo que tu quieres que haga.
Como siempre, hija mía, gracias por darme fuerzas para seguir...

Te quiere hoy y siempre,
Mamá




martes, 2 de diciembre de 2014

Mi amor... mi ángel

Hola mi vida, es difícil sentarme y poder escribirte sin tener a tu hermanita tirándome de la pierna para quitarme del ordenador... y no me queda mucho tiempo restante porque ella ahora ocupa todo mi tiempo físico en la tierra... y  tu sigues presente siempre, en mi mente, en mi corazón, y en mil cosas que hago al día, con ella, o sin ella... porque tú también existes, pero de otro modo. Ahora en estos días previos a la navidad me pongo muy triste, no puedo evitarlo... estas fechas me ponen triste porque hará 3 años ya que te marchastes. Y si cierro los ojos como ahora, puedo recordarte aún viva dentro de mi, tus cálidos y lentos movimientos, nuestras conversaciones y momentos musicales, esa felicidad tan extrema e inocente que sentí cuando tu me acompañastes... eso no se olvida en la vida, eso siempre estará presente. Puedo recordar con precisión el último día que pude sentirte, mientras colocábamos el árbol de navidad, y te contábamos lo felices que nos sentíamos por poder tener una navidad tan especial contigo, te contaba como sería el año siguiente intentando que no tiraras las bolas por el suelo para que el tobi no se las comiera... que felicidad, y que momento!... mientras sonaba Bublé con la canción de Navidad, y papá y yo la bailamos lentamente para tí... luego sentada me diste pataditas de alegría, o eso sentí yo... y el tobi se acostó a tu ladito para sentirte, quizás una vez más, porque él como perro sabio, creo que lo intuyó antes que yo...  y al día siguiente, te fuistes.... sé que fué tu regalo de despedida, ahora lo sé. Un recuerdo suave y aterciopelado...
Como me duele pensar que ya tendrías esos 3 años de vida, como serías, como sería nuestra vida contigo y con tu hermana, con las dos niñas de mis ojos dándonos guerra... es muy triste, y por mucho que pase el tiempo no logro quitarme ese dolor tan punzante, tan exacto, que me paraliza en algunos momentos... aún cuando soy tan feliz con Irene en nuestras vidas... gracias a tí... pero esque ella no te sustituye, por lo tanto, me parte el alma que vengan otras navidades sin tí... y que tan pequeña te tuviera que soltar para que batieras las alas tan pronto, mi amor.
 Hoy tengo un día de esos, tontos, y en mi pequeño momento a solas, he querido dedicártelo exclusivamente a tí... para decirte que te quiero con toda mi alma, que jamás en la vida mamá te va a olvidar... tú sabes cuando Irene señala la estrella, lo mucho que pido que la cuides, y le relato como ella es tan especial porque tiene un ángel especial que vive en ella, y es mi manera de que tan pequeña, lo entienda, y te tenga presente cada día. Me emociona, cuando pregunta por tí, mirando tu foto, y te da un gran beso de los suyos.... eso no tiene forma de explicarse, es algo que va más allá y espero que dónde estés, te llegue todo ese amor.
Esta navidad, que Irene es más consciente de todo, y más mayor, volveremos a mandarte besitos al cielo el día que te fuistes... espéranos, y devuelve a mamá un sueño contigo, que te hecho de menos.

martes, 28 de enero de 2014

Poema

Hola mi vida... que poco tiempo me queda para poder dedicarme a escribirte o escribirle a tu hermana... sabes que ahora todo ha cambiado y que mamá dispone de poco tiempo libre... pero ¿sabes? ayer una mamá valiente a la que quiero mucho, Ana... compartió un poema precioso que me hizo pensar mucho en ti, y también en la abuelita Paca... a la que añoro tanto.
Quería escribirlo aquí, en tu rinconcito para que perdure en el tiempo... las palabras de este poema expresan y resumen en cierto modo la evolución de mi dolor envuelto en el amor más puro ... y eterno.
Para tí, mi hija, mi niña del alma.
Para ti abuelita mía, tan dulce, tan tierna, tanto amor me has dado, que ahora tu recuerdo es amor, puro amor.
No quiero llorar vuestras ausencias, pero hay momentos que si, que no se pueden evitar... pero sé que estáis ahí conmigo... para siempre... espero que allí en el cielo, abuelita hayas podido abrazar a mi niña, me la cuides y la acunes... y le des todo lo que yo no he podido darle.
No sé cuando, pero cuando volvamos a reencontrarnos, tengo guardado tanto... tanto para tí, Lucía. Mientras tanto, abuelita mía, dale besitos de gnomo, tirale de la nariz, y dale todo lo que a mí me has dado...
Os quiero tanto... tanto.

"Me cuesta imaginarte ausente para siempre.
Tantos recuerdos de ti se me a
cumulan
que ni dejan espacio a la tristeza
y te vivo intensamente sin tenerte.
No quiero hablarte con melancólica voz,
tu muerte no me quema las entrañas,
no me angustia ni me alza el gozo de vivir.
Me duele saber que no podremos partirnos el pan
nunca más, ni hacernos compañía.
Pero de este dolor saco la fuerza
para recordarte y escribir estas palabras.
Más tenaz que nunca me esfuerzo en crecer
sabiendo que tú creces conmigo: proyectos,
ilusiones, deseos, cogen vuelo
por ti y contigo, por muy distantes que te sean;
y contigo y por ti sueño que los cumplo.
Te me haces presente en las pequeñas cosas
y es en ellas que te pienso y te evoco,
seguro como nunca de que la única esperanza
de sobrevivir es amar con la fuerza suficiente
para convertir en vida todo lo que hacemos
y aumentar la esperanza y la belleza.
Tú ya no estás y florecerán las rosas,
madurarán los trigos y el viento tal vez
desvelará secretas melodías.
Tú ya no estás y el tiempo ahora transcurre
entre el recuerdo de ti, que me acompaña,
y aquel esfuerzo, que bien conoces,
de resistir cuando nada nos es propicio.
Desde estas palabras muy tiernamente te pienso,
mientras declina la tarde suavemente.
Todos los colores proclaman vida nueva
y yo la vivo y en ti se me presenta
sorprendentemente vibrante y armoniosa.
No volverás nunca, pero perduras
en las cosas y en mí de tal manera
que me cuesta imaginarte ausente para siempre."

 



domingo, 15 de diciembre de 2013

2 años...

2 años desde que te dormiste en el vientre de mamá... dos largos años, duros, muy duros, en los que después de mucha lucha, un arcoiris de colores llegó a nuestras vidas, dándonos la paz que necesitábamos.. y todo ello... gracias a tí.
Estos días no he podido escribirte, y ha sido muy difícil... porque pase el tiempo que pase, te añoro, te extraño y anhelo todo lo que no estoy viviendo contigo, porque tendrías ya 2 añitos.
He llegado al entendimiento, de que ha de ser así, de que tu destino era ese... quedarte un tiempo, dejarme un legado de lleno de amor y de ternura, para luego un día irte, y aunque al principio el dolor era insoportable y creía que no podría ni vivir... tú, con tu esencia, tu presencia, tus señales, y en mí siempre... me enseñaste a ser una mamá especial sin tenerte a mi lado, a ser una mamá de un ángel.
Cuando tuve ese entendimiento, y lo comprendí, justo a los 9 meses, igual que si hubiera sido un nuevo embarazo... supe que estaba de nuevo esperando otro bebé. Y lo demás... ya lo conoces.
Hija mía, estos días, sin querer se rememoran durezas, los recuerdos me aplastan, pero con la seguridad de que donde estás nos cuidas, y cuidas de ella... tu bebé arcoiris, tu hermanita Irene... miro al cielo y sigo dándote las gracias por haber estado conmigo 32 semanas y 3 días.
Por haberme dado tanto... por habernos dado la oportunidad de sentirte, de vivir tantos momentos, de hacernos tan felices.
Jamás te olvidaré, jamás dejaré de sentirte, y de hablar contigo.
Igual que el año pasado, mandamos un farolillo de luz al cielo lleno de nubes, con la esperanza e ilusión de que de algún modo con él te llegaran los miles de besos y abrazos que anhelamos.










"Hoy, junto a tu hermanita Irene, volvemos a alzar nuestro corazón hacia el cielo, y te mandamos mil besos dorados envueltos en las nubes de algodón. Te damos las gracias por cuidar de ella y habernos dado tanto amor dulce y aterciopelado, por hacernos sentir tanto. 2 años hace que te dormiste en el vientre de mamá, dos largos años duros, cuyo recorrido desembocan en el arcoiris que hoy decora nuestras vidas. Gracias amor, por habernos elegido como tus papás eternos, como los papás eternos, como los papás de un ángel dulce y precioso. Esta luz que se eleva, eleva de algún modo nuestras almas hacia tí, para abrazarte por un instante, acunarte y besarte. 
Lucía, te amamos y te amaremos siempre. Tu hermanita siempre lo sabrá, siempre sabrá que tú estás ahí."

Lucía, hoy y siempre, serás nuestro bebé de luz.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Un cuento de amor



Un día escribí este cuento, intentando adaptar tu historia para el bebé que venía en camino, Irene. Hoy aqui, cuando tu hermanita cumple 6 meses,  ya lo he rescatado, y cuando empiece a poder comprender la trascendencia de todo, se lo contaré cada noche. Porque tú sigues y seguirás presente por el resto de mi vida.  Y ella, siempre ha sabido y sabrá de ti.


Un día, papá y mamá, con mucha ilusión y mucho amor, decidieron tener un bebé.

El bebé tardó mucho en llegar, un día, … otro, ….un mes, ….otro, y así pasaron casi 3 años. Muchas veces nos poníamos tristes,  porque lo deseábamos  mucho, pero  un día de primavera,  cuando ya se olían las flores  mamá,  antes de su cumpleaños recibió el mejor regalo: venía un bebé en camino. Papá estaba lejos… había viajado a África!! Mamá se aguantó, y no le dijo nada hasta que volvió para darle una gran sorpresa… y aquel día le dio la noticia con el chupete de color rosa.

Aquella noticia los hizo muy felices, también a los abuelos, a los titos, a los bisabuelos, a la familia, amigos,… incluso a Tobi, que siendo un perro, el más listo de todos, cuidaba de mamá la mar de contento. Todos lo deseaban y querían mucho al bebé.

Pasaron unos meses hasta saber que sería una preciosa niña. Sus corazones rebosaban de amor, cada día le hablaban, le cantaban, le ponían canciones bonitas en la barriga, y ella respondía bailando, dando pataditas y volando dentro como las mariposas de un ladito a otro. El amor, la alegría, la felicidad, la paz y la armonía fueron los regalos que Lucía les entregó a papá y a mamá. La llamaron Lucía, (después de mucho pensar, y pensar) porque había llegado a sus vidas como un lucero, con una luz inmensa, como un ángel.

Y como un ángel, un día desplegó sus alitas… y subió al cielo. No se pudo quedar con papá y mamá, porque su misión era muy importante: cuidar para siempre de nosotros , pero desde el cielo. Tenía mucho trabajo que hacer. Aquí en la tierra no tendría tiempo para todo. Era un ser especial, elegido para dar una gran lección de amor.

Papá y mamá se quedaron muy tristes. Pero con el tiempo, poquito a poco, dejaron la tristeza a un lado para volver a vivir con ilusión la búsqueda de otro bebé.  Lucía, muy de cerca, a su ladito sin verla, pero si sintiéndola, les daba mucho amor y muchas fuerzas para conseguirlo.

Y un día, no como cualquier otro, porque ese día hacían 9 meses justos de la marcha de Lucía, mamá supo que estaba esperando de nuevo otro bebé. Aquel día, había soñado con ella, un feliz sueño lleno de cariño y ternura, mamá cogía en brazos a una niña, la acariciaba, la besaba, la olía, la acurrucaba…Lucía le mostraba feliz un bebé… una  niña preciosa.

 Y curiosamente nos había mandado el mejor regalo de todos: una hermanita, tú. Y lo más bonito, que vendrás en el mes de las flores, como regalo de cumpleaños para mamá.

Tú ahora nos has devuelto la sonrisa, la esperanza y la ilusión. Como tu hermanita, revoloteas cual mariposa inquieta en mi barriguita, y bailas, te mueves, te entregas a todo nuestro amor. Nos envuelves con tu presencia, nos haces sentirnos felices después de mucho tiempo .

Siempre que mires al cielo, y veas como luce el sol, ahí está Lucía… con su luz, y cuando mires las estrellas en la noche… y veas una que brilla más que las demás, ahí está ella… en los arcoíris llenos de colores, en las mañanas claras, en los atardeceres anaranjados, en los bonitos paisajes verdes, en el  color azul del mar inmenso, … en todo lo que la naturaleza nos entrega tan bello, ahí está ella…cuidándote siempre como tu ángel de la guarda, el ser más bonito del cielo.

sábado, 16 de noviembre de 2013

El dolor dormido

Hola cielo mío.
Mientras tu hermanita duerme plácidamente, aprovecho para sentarme un momentito y escribirte.
Poquito a poco, me va dejando más tiempos, y eso hace que quiera volver a retomar mi rutina de escribirte, aunque siempre pienso en tí.
Ayer una amiga de mamá, me dió una mala noticia. Otro angelito ha subido al cielo, como tú. Se llama Sofía, como tu tita. Y me rompió el alma. Me hizo recordar en cada poro de mi piel, el dolor dormido de tu ausencia, el escozor de recordar aquel trágico momento de tu partida, los momentos tan duros, tan fieros, tan, tan.. no tengo palabras para describirlo.
Esque aunque ya tenga conmigo a Irene, y ella nos haga muy felices tal y como sé que tu querías, te sigo hechando tanto de menos, te sigo añorando tanto... y estos días que se avecinan... 2 años tendrías ya, hija mía, ¿cuánto nos hemos perdido de ti? ¿cuántos momentos, cuántas sonrisas, cuántas caricias....?
Cuando abrazo a Irene, la beso, la huelo, la acaricio, la siento... y una parte de tí, está con ella, lo sé.  A veces me gustaría parar el tiempo y quedarme así con ella, abrazadita, sintiéndola viva a mi lado, sabiendo que tengo el mejor regalo del mundo conmigo, mi bebé arcoiris. Porque a tí te perdí, y tengo que disfrutarla por las dos... Ambas crecidas en el mismo vientre, unidas por el mismo amor, por el mismo deseo... ella está aquí, regalándonos vida y alegría, sin embargo tú, te fuistes.... pero a pesar del dolor, me has regalado el amor más puro que existe, la sabiduría de poder entender que me elegiste para luego volar y darnos lecciones de vida imposibles de aprender en otro momento.
 Me hiciste ser una mamá especial, una mamá de un ángel.
Gracias hoy y siempre por elegirme. Gracias vida mía por estar cuidando de nosotros.

martes, 12 de noviembre de 2013

Te quiero

 
Hoy hace 1 año y 11 meses... y pase el tiempo que pase, el dolor de tu ausencia duele. Estas fechas que se acercan son muy puñeteras, pero Irene nuestro bebé arcoiris, tu hermanita del alma, ha traido paz, y ella me da fuerzas para no estar triste, sino alegre. Estoy segura que desde las nubes del cielo, sonríes feliz por nosotros... tu nos has mandado tanto amor... e Irene nos ha llenado de vida. Cada sonrisa suya, cada mirada azul, me lleva hasta ti, porque las dos sois mi vida entera y ella nuestro milagro en la tierra, como lo eres tú en el cielo. Jamás te olvido.Te quiero mi niña.

sábado, 27 de julio de 2013

Irene ya está con nosotros... Gracias Lucía, por estar ahí.

Hola vida mía... No sabía como comenzar esta carta, con la nueva vida que estamos viviendo, con la nueva oportunidad que hemos recibido, ya que por primera vez en mucho tiempo siento que somos felices, tu hermana nos ha regalado un soplo de vida, y se ha convertido en nuestro bebé arcoiris y que tú dónde estás la cuidas como su angelito de la guarda, no me cabe duda.
Desde el minuto 1 de su nacimiento, te lo pedí, y sé que estás... siempre a su lado. Cuando llegó el momento del parto, ya no tuve más miedos, sentí que estabas con nosotras, sentí que todo el trauma que sufrí se estaba borrando poco a poco con el milagro que estaba viviendo, por fin. Todo ese dolor desgarrador, todos los malos recuerdos, se disiparon, solo quedaste tú, tu lindo recuerdo aterciopelado, y cuando Irene llegó con su brazo en plan superwoman, agarró el dedo de tu padre, nuestra vida se colmó de felicidad. Y cuando la tuve encima de mi pecho, ya quieta, mirándonos a los ojos, te sentí tan cerca, y os parecíais tanto, tanto... que fué muy emotivo. Lloré de felicidad, lloré y lloré, mis niñas benditas, cuánto os quiero a las dos.
Ahora que sonríe tanto, que gorgojea, que balbucea mirando al infinito,que saca tanto la lengua, a veces pienso que eres tú, que estás jugando con ella, y que te responde...
Hoy he soñado contigo después de mucho tiempo, y he podido abrazarte, besarte, cogerte en brazos, a sabiendas de que ya no estás conmigo aquí en la tierra, y explicarte que jamás te olvidaré, que aunque Irene está aquí ocupando todo mi tiempo, tu estás en mi corazón siempre, y en mi pensamiento. Que le hablo mucho de tí, que le cuento como te fuiste y te convertiste en su ángel para siempre.
Te quiero con toda mi alma Lucía, tu trajiste la luz a mi vida... Irene a traído la paz.