martes, 2 de diciembre de 2014

Mi amor... mi ángel

Hola mi vida, es difícil sentarme y poder escribirte sin tener a tu hermanita tirándome de la pierna para quitarme del ordenador... y no me queda mucho tiempo restante porque ella ahora ocupa todo mi tiempo físico en la tierra... y  tu sigues presente siempre, en mi mente, en mi corazón, y en mil cosas que hago al día, con ella, o sin ella... porque tú también existes, pero de otro modo. Ahora en estos días previos a la navidad me pongo muy triste, no puedo evitarlo... estas fechas me ponen triste porque hará 3 años ya que te marchastes. Y si cierro los ojos como ahora, puedo recordarte aún viva dentro de mi, tus cálidos y lentos movimientos, nuestras conversaciones y momentos musicales, esa felicidad tan extrema e inocente que sentí cuando tu me acompañastes... eso no se olvida en la vida, eso siempre estará presente. Puedo recordar con precisión el último día que pude sentirte, mientras colocábamos el árbol de navidad, y te contábamos lo felices que nos sentíamos por poder tener una navidad tan especial contigo, te contaba como sería el año siguiente intentando que no tiraras las bolas por el suelo para que el tobi no se las comiera... que felicidad, y que momento!... mientras sonaba Bublé con la canción de Navidad, y papá y yo la bailamos lentamente para tí... luego sentada me diste pataditas de alegría, o eso sentí yo... y el tobi se acostó a tu ladito para sentirte, quizás una vez más, porque él como perro sabio, creo que lo intuyó antes que yo...  y al día siguiente, te fuistes.... sé que fué tu regalo de despedida, ahora lo sé. Un recuerdo suave y aterciopelado...
Como me duele pensar que ya tendrías esos 3 años de vida, como serías, como sería nuestra vida contigo y con tu hermana, con las dos niñas de mis ojos dándonos guerra... es muy triste, y por mucho que pase el tiempo no logro quitarme ese dolor tan punzante, tan exacto, que me paraliza en algunos momentos... aún cuando soy tan feliz con Irene en nuestras vidas... gracias a tí... pero esque ella no te sustituye, por lo tanto, me parte el alma que vengan otras navidades sin tí... y que tan pequeña te tuviera que soltar para que batieras las alas tan pronto, mi amor.
 Hoy tengo un día de esos, tontos, y en mi pequeño momento a solas, he querido dedicártelo exclusivamente a tí... para decirte que te quiero con toda mi alma, que jamás en la vida mamá te va a olvidar... tú sabes cuando Irene señala la estrella, lo mucho que pido que la cuides, y le relato como ella es tan especial porque tiene un ángel especial que vive en ella, y es mi manera de que tan pequeña, lo entienda, y te tenga presente cada día. Me emociona, cuando pregunta por tí, mirando tu foto, y te da un gran beso de los suyos.... eso no tiene forma de explicarse, es algo que va más allá y espero que dónde estés, te llegue todo ese amor.
Esta navidad, que Irene es más consciente de todo, y más mayor, volveremos a mandarte besitos al cielo el día que te fuistes... espéranos, y devuelve a mamá un sueño contigo, que te hecho de menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario