viernes, 6 de agosto de 2021

UNIDOS EN CUERPO Y ALMA

Ya están los abuelos juntos. La Paca y el Lorenzo. Un amor eterno. Me resuenan en la cabeza sus chascarrillos, sus trabalenguas, sus adivinanzas. Aún lo huelo, aún siento sus besos apretados de hace tan sólo 2 semanas. Me resuenan sus te quieros, y me resuena el amor.... y con el amor me quedo. No quiero que me invada la pena honda, pues sé que juntos estáis en un lugar maravilloso, y que juntos sostenéis en brazos a mi hija, mi preciosa Lucía eterna, que estaréis disfrutando ya que yo no puedo. Quiero pensar que la muerte física, no es la muerte real, sino el volver a casa, a ese lugar de paz, amor, dónde hemos de residir todos en armonía y felicidad eterna. Este tránsito terrenal, que a veces duele tanto que no puedes ni respirar, también nos aporta el crecimiento, la felicidad, los momentos que quedan para siempre grabados a fuego en el alma. Tantos momentos he vivido contigo abuelito, contigo abuelita. Tanto amor te has llevado con 100 años cargados de vivencias. Que tu alma ha de lucir pura y en armonía, pues no había mejor persona que tú. Todos alaban tu generosidad, tus consejos, tu fuerza, tu diplomacia. Créeme cuando te digo, que tu huella ha quedado siempre en mí, en mi hija, y todos los que te queremos. Ahora, en calma pienso en vosotros desde el amor inmenso... aunque vuestra ausencia me duela ahora tanto, que si, me cueste respirar. Cuidar de mi hija en el cielo, y cuidar de nosotros... mostrando la luz que pueda faltarnos en momentos flacos. Os quiero... eternamente. Os recordaré por el resto de mi vida, cada día. Ahora abuelito, disfruta de la levedad y de la libertad y de la compañía de la Paca y todos los tuyos. De la paz de no estar sufriendo en tu cuerpo de 100 años. Hasta el infinito... y más allá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario