domingo, 17 de noviembre de 2013

Un cuento de amor



Un día escribí este cuento, intentando adaptar tu historia para el bebé que venía en camino, Irene. Hoy aqui, cuando tu hermanita cumple 6 meses,  ya lo he rescatado, y cuando empiece a poder comprender la trascendencia de todo, se lo contaré cada noche. Porque tú sigues y seguirás presente por el resto de mi vida.  Y ella, siempre ha sabido y sabrá de ti.


Un día, papá y mamá, con mucha ilusión y mucho amor, decidieron tener un bebé.

El bebé tardó mucho en llegar, un día, … otro, ….un mes, ….otro, y así pasaron casi 3 años. Muchas veces nos poníamos tristes,  porque lo deseábamos  mucho, pero  un día de primavera,  cuando ya se olían las flores  mamá,  antes de su cumpleaños recibió el mejor regalo: venía un bebé en camino. Papá estaba lejos… había viajado a África!! Mamá se aguantó, y no le dijo nada hasta que volvió para darle una gran sorpresa… y aquel día le dio la noticia con el chupete de color rosa.

Aquella noticia los hizo muy felices, también a los abuelos, a los titos, a los bisabuelos, a la familia, amigos,… incluso a Tobi, que siendo un perro, el más listo de todos, cuidaba de mamá la mar de contento. Todos lo deseaban y querían mucho al bebé.

Pasaron unos meses hasta saber que sería una preciosa niña. Sus corazones rebosaban de amor, cada día le hablaban, le cantaban, le ponían canciones bonitas en la barriga, y ella respondía bailando, dando pataditas y volando dentro como las mariposas de un ladito a otro. El amor, la alegría, la felicidad, la paz y la armonía fueron los regalos que Lucía les entregó a papá y a mamá. La llamaron Lucía, (después de mucho pensar, y pensar) porque había llegado a sus vidas como un lucero, con una luz inmensa, como un ángel.

Y como un ángel, un día desplegó sus alitas… y subió al cielo. No se pudo quedar con papá y mamá, porque su misión era muy importante: cuidar para siempre de nosotros , pero desde el cielo. Tenía mucho trabajo que hacer. Aquí en la tierra no tendría tiempo para todo. Era un ser especial, elegido para dar una gran lección de amor.

Papá y mamá se quedaron muy tristes. Pero con el tiempo, poquito a poco, dejaron la tristeza a un lado para volver a vivir con ilusión la búsqueda de otro bebé.  Lucía, muy de cerca, a su ladito sin verla, pero si sintiéndola, les daba mucho amor y muchas fuerzas para conseguirlo.

Y un día, no como cualquier otro, porque ese día hacían 9 meses justos de la marcha de Lucía, mamá supo que estaba esperando de nuevo otro bebé. Aquel día, había soñado con ella, un feliz sueño lleno de cariño y ternura, mamá cogía en brazos a una niña, la acariciaba, la besaba, la olía, la acurrucaba…Lucía le mostraba feliz un bebé… una  niña preciosa.

 Y curiosamente nos había mandado el mejor regalo de todos: una hermanita, tú. Y lo más bonito, que vendrás en el mes de las flores, como regalo de cumpleaños para mamá.

Tú ahora nos has devuelto la sonrisa, la esperanza y la ilusión. Como tu hermanita, revoloteas cual mariposa inquieta en mi barriguita, y bailas, te mueves, te entregas a todo nuestro amor. Nos envuelves con tu presencia, nos haces sentirnos felices después de mucho tiempo .

Siempre que mires al cielo, y veas como luce el sol, ahí está Lucía… con su luz, y cuando mires las estrellas en la noche… y veas una que brilla más que las demás, ahí está ella… en los arcoíris llenos de colores, en las mañanas claras, en los atardeceres anaranjados, en los bonitos paisajes verdes, en el  color azul del mar inmenso, … en todo lo que la naturaleza nos entrega tan bello, ahí está ella…cuidándote siempre como tu ángel de la guarda, el ser más bonito del cielo.

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