Viernes, 10-08
Buenas noches Lucía, mi amor.
Llevo sin escribirte casi un mes… una eternidad, aunque
sabes que siempre pienso en ti.
Me pregunto muchas cosas estos días, añorando detalles y
momentos vividos un año atrás. Cuando pienso en ti, me vuelan mariposas en el
estómago, y me sube una burbuja de energía hasta el pecho… ahora es pensar en
ti, y llenarme de amor, ese amor puro y eterno…gracias por poder sentirlo,
porque es único, y maravilloso. No estás aquí, como hubiera deseado. Imagino
como serías ahora, con 6 meses, tan linda, tan hermosa, risueña, inquieta y
juguetona… te imagino, como te imaginé esperando que nacieras, con el sinsabor
ahora de saber que jamás podré averiguarlo. Cierro los ojos… escribiendo esto
último un nudo atasca mi garganta y las lágrimas se quedan en mis ojos, empujan
para salir… pero cierro los ojos, te recuerdo claramente, y te siento cerca, de
una manera invisible pero estrecha, de una forma mágica, que me lleva a
imaginarte con dos alitas revoloteando cerca, repartiendo sonrisas, creando
arcoíris, enviando mariposas de colores, reviviendo flores marchitas,
jugueteando con el Tobi tirando de la cola… y te imagino acariciando mi
vientre, posando tu cabecita a la espera de que llegue tu hermanito o hermanita
para que mamá no llore tanto…Imagino que estiras tus manitas para tocarme y
acariciarme sosegando mi dolor…y el de los que te aman sin conocerte… ese amor,
mi niña, mi bebé… es único e irrepetible… eterno, para siempre.
Te quiero… buenas noches cielo mío… ahora que puedo mirar
las estrellas en la noche… tengo más certeza de que lo que siento, es cierto.
Miércoles, 15-08
Hola cielo mío. Aquí estoy encontrando un poco de silencio y
paz, rodeada de árboles, del tenue sol de la tarde, y aire fresco. Este
compendio de sensaciones acompañado de música, me hace sentirte de nuevo muy
cerca de mí. Más allá de entristecerme como en otros momentos, me enorgullece
poder sentir esto que siento, me siento afortunada de poder disfrutar a pesar
de que no estás físicamente…de estos momentos tan cercanos a ti.
Mi niña, te siento, como el aire, rozando mi cara, y mi
corazón de llena de amor. Gracias por hacerme sentir estas cosas, por darme la
oportunidad de renacer de mis cenizas… aguarda un momento, tengo que sacar a la
luz a nuestra flor… …. Ya está… ahí esta nuestra orquídea blanca, aquella que
sigue creciendo y reviviendo. La miro y me hace sentir especial, pues tú misma
me mandaste esta señal… “mi mamá es esa flor”… renaciendo… poquito a poco,
pasito a paso, mirando hacia delante, sacando fuerzas, respirando hondo y
cogiendo carrerilla… aquí estoy, pensando en lo paradoja que es la vida, las
pruebas que hemos de superar para valorar lo que tenemos aquí y ahora. Poco
importa el pasado, ni lo que pueda preceder en el futuro, lo que importa es el hoy, el ahora, el momento que respiro. Lo que
pueda pasar, lo que ha de venir, si ha de ser… será.
Dios te bendiga mi bien, y te mantenga a su ladito hasta que
yo pueda ir hasta tí, para devolverte todo lo que me estás dando. Ese día…
pasen los años que pasen, podré ser feliz completamente… porque aunque consiga
serlo de nuevo… siempre quedará tu huequito vacío sin llenar completamente.
Te quiero Lucía, mi bebé… hoy y siempre.
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