Hoy no es un día fácil, en cualquier medio nos recuerdan que tenemos que felicitar a nuestros papás.
Cómo no felicitarte si has sido tan grande, tan valiente, tan fuerte.
Lucía seguirá estando siempre, y tú, su papá, siempre la llevarás contigo, a tu modo, evadiendo el dolor, siguiendo el curso de la vida pero con ella presente, con su recuerdo tierno, intacto.
Ella, te mira desde el cielo, te adora, te devuelve con amor, el amor que tú le das, que tú le has dado. Dice orgullosa, "ahí va mi papi, viajando, trabajando, encarando la vida, dándo fuerzas cuando a veces no las tiene, y dando amor, siempre, cuánto quiero a mi papá" Y transmito esto desde el convencimiento de sentirla, de sentirlo.
Hoy no debemos estar más tristes de lo habitual, aunque no paren de recordarnos que no te tenemos "hoy", realmente ya estás siempre... ni los cohetes por el día festivo, ni los cientos de mensajes en las redes, ni los mensajes en televisión... nada empañará el amor y la alegría que sentimos por haberte tenido. Mi vida, gracias, gracias por habernos aportado tanto, por darme fuerzas para decirte todo esto, sin romperme, por habernos dado la posibilidad de ser mejores personas, y sobre todo, por hacernos papás. Te amamos, te adoramos, te tenemos presente día, a día. El amor que brota, la ternura que emanas... hace que cada dia tengamos más fuerzas para seguir nuestro camino y seguir labrando un futuro mejor, dónde tú, siempre estarás... allí, dónde reside el amor.
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