Cada mañana, me despierta con una sonrisa, porque salta feliz a mi cama, y juguetea conmigo para levantarme el ánimo. Hace que me levante, que decida salir a pasear con él, para que me de el aire y para recibir los primeros rayos del sol.
Que grande es mi perro, que ha sabido acompañarme y cuidarme en los momentos buenos, y los momentos malos.
Durante casi 8 meses, se convirtió en mi guardián, notó el cambió de su "mamá" y se acurrucó a dormir sobre mi vientre, para cuidar de lo que venía en camino.
Recuerdo el primer lametón de "amor"... saltó a la cama, y miró mi barriga. Atento, algo se mueve... ¿quién hay ahí?... primer lametón. Nunca lo olvidaré... cuánto pude reirme. A partir de ahí... comenzó el ritual... Bollito se movía, daba patadas... y el pequeño, sintonizaba con sus orejas... se acurrucaba sobre la barriguita... cuidando de ella.
Cuando regresé del hospital... aquel día, sin ella... pobrecillo mío, me miraba extraño, ¿que podría estar notando? su mami estaba rota, ... hecha pedazos. Cuando rompí en llanto, saltó a lamer mis lágrimas... me miraba....Sé que él sabía que ya mi pequeña no estaba. No se acercaba a mi barriga.
Desde entonces, el lo nota... sabe cuando necesito sus lametones, cuando necesito que me anime. Me trae sus juguetes en su boca, para que juegue con él cuando me ve mal. Cuando a solas rompo a llorar... el viene rápido a lamer mis lágrimas... no sé que le pasará por su cabeza... dicen que los animales no tienen sentimientos... ¿entonces? ¿que significan los comportamientos de mi Tobi?...
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