jueves, 5 de julio de 2012

La orquídea blanca




 Hola mi vida... mi pequeña, luz de mi vida...

Quiero contarte esta historia, que sé perfectamente conoces porque eres la protagonista, la que mueve los hilos de todo.
Ayer por la noche, ya sabes que no podía dormir. Tenía los ojos hinchados de llorar, me dolía hasta respirar,tenía uno de esos días malos de los que gracias a Dios me golpean menos... pero que siguen sucediendo. Y te pedí una señal... de las que últimamente me mandas cuándo peor me siento, y vienes a alzarme hacia arriba, a levantarme el ánimo, a iluminarme para que me levante. 
Que suerte tengo de tener un ángel tan cerca de mí... porque siempre vienes.

A las 2 de la mañana, me llegó un mensaje de un gran amigo:

 "Aquel día cuando decidí ir a verte al hospital, antes hablé con varios de los compañeros, todos me decían que te diera ánimos, pero no sabía cómo.Me encargaron que te comprara un ramo de flores. Pero no me veía con ánimos de aparecer con un ramo de flores. Finalmente entre los nervios, las prisas y el puñetero teléfono que no te deja pensar, vimos un gran jarrón de cristal con una bonita orquídea blanca dentro. La compré sin más y ya decidiría qué hacer por el camino…y  aunque era un encargo de los compañeros, pensamos que aquello no tenía sentido. Dejé la orquídea  en el coche y me encaminé a pasar uno de los peores momentos de mi vida al verte en el hospital en  esa situación. De vuelta a casa ya con mi familia, decidimos colocarla en el salón. De alguna forma durante más de un mes estuvimos viendo “tus” flores y nos hacía sentirnos como más cerca … no sé cómo decirlo… Con el tiempo, la flor se comenzó a marchitar y las ramas y las hojas se secaron completamente. Hace poco más de un mes cogimos la planta para tirarla, pero algo me dijo que no lo hiciera. Sin saber dónde ponerla, la saqué al balcón al sol, haciendo todo lo contrario de lo que dicen que hay que hacer para cuidar estas plantas..la apoyamos en un rincón sobre otra maceta  y ahí se quedó con sus tallos amarillos y resecos… Pero hace una semana sin explicación, hemos visto que le estaban saliendo hojas verdes y montones de capullos y ya se han abierto las flores….. Ya sabes que no soy yo de creer en cosas “raras”…. Pero… no será una señal? …. Sea como sea, ya sabes, “tu” planta ha vuelto a renacer de la nada. Algo tiene que significar."

Y así, emocionada, me dí cuenta de que ahí estabas tú... a través de él... ¿cómo podría saber que yo necesitaba una señal? ¿y esa casualidad de estar despierta a esas horas que él me escribió? ... escogiste a un mensajero que no suele creer en estas cosas, muy excéptico, pero que algo le impulsó a escribirme a esas horas y a contarme esa historia... a modo de señal... que yo recibí tan serenamente... que por fin, pude conciliar el sueño. Tan serenamente porque después de mucho tiempo comienzo a despertar, comienzo a resurgir de mis cenizas, como el ave fenix... vuelvo a sonreir, pensando en tí. Gracias... por hacerme sonreir de nuevo, por dejarme volver a sentir ilusión en mi corazón herido, pero tan lleno de amor.
Me da igual lo que piense el resto del mundo, los razonamientos vacíos... porque para eso estoy yo para llenarlos,... porque la única razón de todo... eres tú. Que me acompañas, que me cuidas, que me das alas para volar... y para volver a soñar. 

En mi cabeza resuenan tus mensajes de amor....

                          " Mamá te quiero".... " Mi mamá es esa flor"

 













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